Calzada del gigante

Irlanda del Norte – Calzada del Gigante

Cuenta la leyenda que una vez existieron dos gigantes que se llevaban muy mal y continuamente se tiraban rocas el uno al otro. Finn era el gigante que vivía en Irlanda, y Bennandoner vivía en la isla escocesa de Staffa. Tantas rocas se tiraron que se formó un sendero de piedras sobre el mar.

Un día, Bennandoner, que se consideraba más fuerte, decidió pasar el camino de rocas y derrotar a su adversario. Oonagh, la mujer del gigante irlandés,  vio que el gigante escocés era mucho más grande que su marido, así que decidió vestir a su cónyuge como un bebé. Al llegar el escocés y ver a un bebé  tan grande, pensó en el tamaño que debería tener su padre, así que huyó de allí, destrozando el camino de rocas a su paso.

Cabe mencionar que también existe la leyenda inversa, es decir, aquella en la que es el gigante irlandés el que va en busca del escocés.

Calzada del gigante

La explicación científica se debe, sin embargo, a un proceso geológico bastante sencillo en el que la lava, al enfriarse repentinamente genera estas curiosas formas geométricamente perfectas, dando lugar a las más de 40.000 columnas de basalto que conforman la Calzada del Gigante.

La Calzada del Gigante (Giant’s Causeway en inglés) supone la visita natural más importante de Irlanda del Norte y una más de las muchas que se reparten por la siempre vertiginosa costa de esta gran isla.

Un lugar que parece luchar, con su belleza salvaje, contra la bravura del mar.

Calzada del gigante

 

Enviado por David Codina

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