canto de la playa

Rep. Dominicana – Canto de la Playa

La Isla Saona es considerada como un verdadero paraíso natural. Esta paradisíaca isla, ofrece todo lo que se puede esperar de una isla caribeña: playas de arenas blancas finas, aguas cristalinas, miles de cocoteros,… La isla Saona pertenece al parque del Este y constituye la única masa boscosa de relativa extensión en la costa sur de la región oriental.

Uno de los mayores atractivos de la isla, es la “Piscina Natural“, con escasamente un metro de profundidad. En ella se pueden apreciar especies acuáticas como arrecifes coralinos, estrellas de mar y peces de colores inimaginables.

No obstante, quería mencionar el “paraíso dentro del paraíso”. Este no es otro que el “Canto de la Playa”. A pesar de que, poco a poco, el turismo va llegando a este rincón de la isla, todavía es posible pasar unas horas en un lugar espectacular y, prácticamente, en solitario.

En mi caso en particular, durante las 3-4 horas que estuve en el “Canto de la Playa” no vi a más de 20 personas en la misma. Hay que decir que la excursión la contraté con agencias locales. Estas resultan más económicas que las excursiones que se ofrecen en los hoteles, la masificación es mucho menor, y las oportunidades de conocer lugares “no habituales” para el turista son mayores. Mucha gente, por miedo o desconocimiento, es reacia a contratar excursiones directamente con operadores del lugar. Obviamente, están en su derecho, pero he de decir que el trato que se recibe desde estas agencias suele ser muy personalizado y la dedicación con la que tratan a sus clientes es exquisita.

El “Canto de la Playa” está situada en el extremo Sudeste de la isla. Llegar hasta ella, obliga a los barcos que realizan excursiones a realizar un trayecto mayor, por lo que la gran mayoría de ellos obvian esta playa en particular. Por regla general, estos barcos suelen fondear en alguna de las playas anteriores al “Canto de la Playa”, donde se realizan diversas actividades y suele ser también el lugar donde se prepara la comida, que, normalmente consiste en la típica langosta.

Las agencias locales suelen contar con lanchas motoras de menor tamaño y capacidad, pero con mayor potencia. Esto les permite recorrer esa distancia a gran velocidad.

Uno de los recuerdos que permanecerá para siempre en mi memoria, tiene que ver con la llegada al “Canto de laPlaya”. Tras abandonar el poblado de pescadores de Mano Juan, el piloto de la motora se situó a escasos metros de la costa, paralelo a ésta, y puso el motor de la lancha al máximo de revoluciones. Ver pasar los cocoteros a toda velocidad, mientras se siente el viento y el agua contra la cara, es una sensación maravillosa y de difícil explicación.

En mi visita a Saona pude hacer todo lo habitual: comer langosta, bautizarme  con ron, tocar estrellas de mar y nadar entre peces de colores. Pero mi visita a ese lugar la recordaré por algo más, la recordaré por que pude ir hasta el “Canto de la Playa”.

 Enviado por David Codina

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